Faltan apenas dos horas para que comience el gran partido de la jornada, tercero contra primero, o lo que es lo mismo, el equipo que lidero desde el banquillo contra el equipo que representa al bar donde a veces voy a ver el fútbol. Son conocidos, pero en el mundo profesional del dardo no hay amigos. Desde que entren por la puerta y dejen atras el lupanar callejero no habrá piedad con el rival.
Ante la necesidad de grandes jugadores profesionales que se enfrenten a los líderes, nuestro equipo necesita héroes, y entre ellos estoy yo. He decidido dar un paso adelante, y ponerme en el quinteto titular, sin miedos y sin temores, dando ejemplo a mis compañeros.
Queridos amigos, dentro de dos horas saldré al ruedo.
¡Suerte Javier! ¡Suerte campeón!
jueves, 4 de febrero de 2010
miércoles, 3 de febrero de 2010
LOS BANCOS SON UNOS EMBUSTEROS
Esas sociedades donde la gente normal y corriente deposita su confianza para que guarden su dinero, esas sociedades, llamadas bancos, son las que nos están tomando el pelo. Nosotros depositamos nuestros ahorros de toda la vida, cuando era pequeño pensaba que lo tenían en cajas con nuestro nombre y metían allí los billetes, y ellos hacen negocios "seguros" para seguir ganando dinero.
Eso si, cuando sus fantásticos negocios van rematadamente mal y no los pueden parchear, te dicen que hasta dentro de dos años no te pueden devolver el dinero, pero que ellos te lo siguen custodiando(Banco Santander). Tienen que esperar a que cambie la tendencia negativa de los pisos para ganar un 10% y a ti darte un 2%.
Sino nuestros queridos amigos banqueros cambian las condiciones de todos los productos que tienen para dejarte a ti en la más absoluta ruina. Donde te doy te quito y si te quejas leete la letra pequeña. Ardo de rabia cuando al llegar a casa leo una carta de mi banco, mi querido Barclays, en la que me pone que modifican las condiciones de mi cuenta. Así porque si, les debía parecer mucho darme un 2.25% y ahora me dan un 1.75%. Eso si, ya te avisan que si no estás conforme que te puedes dar de baja sin gastos ni comisiones. Gracias amigos del Barclays, gracias por haceros ricos con mi dinero y no compartir vuestros exiguos beneficios.
Ahora, ya desahogado, puedo decir que todos los bancos son unos ladrones, y lo digo sin remordimientos de conciencia.
Hoy no hay tías que no estoy de humor
Eso si, cuando sus fantásticos negocios van rematadamente mal y no los pueden parchear, te dicen que hasta dentro de dos años no te pueden devolver el dinero, pero que ellos te lo siguen custodiando(Banco Santander). Tienen que esperar a que cambie la tendencia negativa de los pisos para ganar un 10% y a ti darte un 2%.
Sino nuestros queridos amigos banqueros cambian las condiciones de todos los productos que tienen para dejarte a ti en la más absoluta ruina. Donde te doy te quito y si te quejas leete la letra pequeña. Ardo de rabia cuando al llegar a casa leo una carta de mi banco, mi querido Barclays, en la que me pone que modifican las condiciones de mi cuenta. Así porque si, les debía parecer mucho darme un 2.25% y ahora me dan un 1.75%. Eso si, ya te avisan que si no estás conforme que te puedes dar de baja sin gastos ni comisiones. Gracias amigos del Barclays, gracias por haceros ricos con mi dinero y no compartir vuestros exiguos beneficios.
Ahora, ya desahogado, puedo decir que todos los bancos son unos ladrones, y lo digo sin remordimientos de conciencia.
Hoy no hay tías que no estoy de humor
lunes, 1 de febrero de 2010
LA HOMOSEXUALIDAD TIENE CURA... O ESO DICEN
Navegando por internet he encontrado una de las páginas más interesantes que he visto nunca. Su título lo dice todo...
Dejar de ser gay... es posible
Es un blog, así como el mío, que según se definen es para EXGAYS CRISTIANOS DE CUALQUIER DENOMINACIÓN Y TAMBIÉN PARA GAYS DECIDIDOS A DEJAR ESE MUNDO DE LUJURIA, PROMISCUIDAD, VACÍO Y SOLEDAD.
Resumiendo, una página de fervientes creyentes en Dios que intentan reconducir a esos pecadores invertidos, viciosos, enfermos y degenerados llamados gays apoyándose en tesis científicas, porque como bien dicen, la homosexualidad es una enfermedad que tiene cura.
He intentado leerme algún artículo pero tal como veréis si entráis, son inleibles, largos y pesados, vamos como este que escribo yo, pero lo que si que podéis hacer es dejar vuestros comentarios animando a estos muchachos en su lucha contra el vicio. Ya sabéis, con Dios todo se puede, y con dinero, también.
http://ubiamoribioculus.blogspot.com/
Internet... gracias por abrirme los ojos
Dejar de ser gay... es posible
Es un blog, así como el mío, que según se definen es para EXGAYS CRISTIANOS DE CUALQUIER DENOMINACIÓN Y TAMBIÉN PARA GAYS DECIDIDOS A DEJAR ESE MUNDO DE LUJURIA, PROMISCUIDAD, VACÍO Y SOLEDAD.
Resumiendo, una página de fervientes creyentes en Dios que intentan reconducir a esos pecadores invertidos, viciosos, enfermos y degenerados llamados gays apoyándose en tesis científicas, porque como bien dicen, la homosexualidad es una enfermedad que tiene cura.
He intentado leerme algún artículo pero tal como veréis si entráis, son inleibles, largos y pesados, vamos como este que escribo yo, pero lo que si que podéis hacer es dejar vuestros comentarios animando a estos muchachos en su lucha contra el vicio. Ya sabéis, con Dios todo se puede, y con dinero, también.
http://ubiamoribioculus.blogspot.com/
Internet... gracias por abrirme los ojos
domingo, 31 de enero de 2010
HASTA AQUÍ
Ayer fue mi último día entre vosotros. No quiero salir más, solo quiero pasear por el parque los sábados por la tarde, tomarme infusiones al calor de una chimenea y sentarme en la cama a esperar a que llegue la dama de negro.
Como dijo alguien en una película...
-Uno es joven hasta que mata a su juventud- Yo no la he matado, a mi se me ha muerto.
-La juventud no es mas que un estado de ánimo- Yo no tengo ánimo para vivir
-Es mejor malograr la propia juventud que no hacer nada con ella- Doy fe que la he malogrado
Llévame contigo
jueves, 28 de enero de 2010
miércoles, 27 de enero de 2010
NUEVA VICTORIA
Un nuevo triunfo adorna nuestra ya laureada corona de terceros clasificados en tercera división. Esta vez no fue como las demás, esta vez hubo humillación, espectáculo, alegría, y yo, para no defraudar a mi equipo, les brindé una gran victoria ante dos rivales femeninas y de gran nivel.
Estas dos mujeres, aunque con peor físico que mis dos amigas rubias, eran simpáticas y agradables y tras recibir unas zurras en el culo después de cada diana o veinte triple que hacía, me regalaron dos besos uno en cada mejilla. No tras perder nada más, sino cuando abandonaron nuestro grandioso campo de juego.
La partida empezó, pero yo comencé un poco más tarde, porque me encontraba frío, quizás ausente absorto en mis pensamientos. El brazo no me cargaba con normalidad y los dardos salían desparramados hacia todas las direcciones. Mi compañero, parásito que se aprovecha de mis tiradas, me sacaba gran ventaja y terminó dándome un severo correctivo.
Fue en ese momento, cuando herido en mi orgullo al comenzar la segunda partida, me quité la chaqueta y procedí a salvar mi honor. Tirada tras tirada fui humillando, no solo a mis rivales, sino también a mi compañero. Tal fue mi concentración, que casi terminando ya mi puntuación, sufrí una pájara, cosa que aprovechó mi compañero para igualarse a mi en puntuación.
Sin casi fuerzas ya, con lágrimas en los ojos por el sufrimiento de tener que jugar con una tendinitis en el hombro, cojo de un pie y con sobrehidratación, tiré mi último dardo. Era o la victoria y la fama o la derrota y la deshonra. El dardo surcó el aire silbando a gran velocidad, iba directo a su destino pese a las artimañas de mi compañero para humillarme, y al final, llegó a la meta soñada.
Había ganado mi partida. Aplaudido por todo el bar, incluso por mis rivales, fui sacado a hombros del bar y homenajeado por todo el barrio. Punto, set y partido
Y las churris como celebración
Estas dos mujeres, aunque con peor físico que mis dos amigas rubias, eran simpáticas y agradables y tras recibir unas zurras en el culo después de cada diana o veinte triple que hacía, me regalaron dos besos uno en cada mejilla. No tras perder nada más, sino cuando abandonaron nuestro grandioso campo de juego.
La partida empezó, pero yo comencé un poco más tarde, porque me encontraba frío, quizás ausente absorto en mis pensamientos. El brazo no me cargaba con normalidad y los dardos salían desparramados hacia todas las direcciones. Mi compañero, parásito que se aprovecha de mis tiradas, me sacaba gran ventaja y terminó dándome un severo correctivo.
Fue en ese momento, cuando herido en mi orgullo al comenzar la segunda partida, me quité la chaqueta y procedí a salvar mi honor. Tirada tras tirada fui humillando, no solo a mis rivales, sino también a mi compañero. Tal fue mi concentración, que casi terminando ya mi puntuación, sufrí una pájara, cosa que aprovechó mi compañero para igualarse a mi en puntuación.
Sin casi fuerzas ya, con lágrimas en los ojos por el sufrimiento de tener que jugar con una tendinitis en el hombro, cojo de un pie y con sobrehidratación, tiré mi último dardo. Era o la victoria y la fama o la derrota y la deshonra. El dardo surcó el aire silbando a gran velocidad, iba directo a su destino pese a las artimañas de mi compañero para humillarme, y al final, llegó a la meta soñada.
Había ganado mi partida. Aplaudido por todo el bar, incluso por mis rivales, fui sacado a hombros del bar y homenajeado por todo el barrio. Punto, set y partido
Y las churris como celebración
lunes, 25 de enero de 2010
UNA GRAN LABOR SOCIAL
Éramos cuatro los jinetes que habíamos salido a puntuar en el difícil campo del Villarreal, cuatro estoicos hombres abandonados a su suerte por un equipo ramplón y sin futuro. Éramos cuatro los que para ir con más ánimo fuimos ya el sábado a darlo todo y cuatro volvimos.
La noche transcurría tranquila danzando entre bares, eran las cuatro de la mañana, cuando yo, la persona de más edad y por lo tanto más formal y responsable, salí a tomar un poco el aire. Quizás desorientado por los intensos focos de neón, eché a andar por la calle como cualquier viandante, cuando de repente, un coche de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado para a mi lado.
-Eh tú, monta que por aquí hay mucha delincuencia
Como un perro faldero, corrí a montarme en su vehículo, sin saber si me iban a dar una paliza, a sodomizarme o cosas que ni mi mente puede imaginar. Allí estaba yo, detrás de dos policías nacionales, separados de mi por una mampara y sin un rumbo fijo.
No sé como, seguramente se lo habría dicho yo durante el viaje, aparecí en la puerta del hostal donde dormía. Pero no podía irme sin agradecerles su gesto, así que les comenté
-Os felicito. Estais haciendo una gran labor social rescatando a la gente sin rumbo llevándola a sus casas. Seguramente si no hubierais aparecido estaría tirado ahora en cualquier portal. Gracias.
Bajé del coche y me senté... y esperé dos horas a que alguien con llaves me abriera la puerta, pero eso... es otra historia
La noche transcurría tranquila danzando entre bares, eran las cuatro de la mañana, cuando yo, la persona de más edad y por lo tanto más formal y responsable, salí a tomar un poco el aire. Quizás desorientado por los intensos focos de neón, eché a andar por la calle como cualquier viandante, cuando de repente, un coche de los cuerpos y fuerzas de seguridad del estado para a mi lado.
-Eh tú, monta que por aquí hay mucha delincuencia
Como un perro faldero, corrí a montarme en su vehículo, sin saber si me iban a dar una paliza, a sodomizarme o cosas que ni mi mente puede imaginar. Allí estaba yo, detrás de dos policías nacionales, separados de mi por una mampara y sin un rumbo fijo.
No sé como, seguramente se lo habría dicho yo durante el viaje, aparecí en la puerta del hostal donde dormía. Pero no podía irme sin agradecerles su gesto, así que les comenté
-Os felicito. Estais haciendo una gran labor social rescatando a la gente sin rumbo llevándola a sus casas. Seguramente si no hubierais aparecido estaría tirado ahora en cualquier portal. Gracias.
Bajé del coche y me senté... y esperé dos horas a que alguien con llaves me abriera la puerta, pero eso... es otra historia
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