domingo, 20 de septiembre de 2009

DESDE MI PÚLPITO



Queridos hermanos, oigo con temor e indignación como las gentes se casan cada vez más por el juzgado en vez de por la Santa Madre Iglesia, y eso, en lo más profundo de mi corazón, me da miedo. ¿Qué preferimos? Una firma sagrada dada por un siervo de Dios o una firma vulgar ante un concejal, que seguramente será gay y corrupto y que ha sido elegido democráticamente por su primo el alcalde.

Siempre escucho la misma excusa como que la Iglesia está anticuada y que ya no se lleva o que lo que importa es la firma. Pues yo, legionario de Cristo, os doy todas las firmas que queráis. Tiene la misma validez la firma ante un concejal que la de la Solred ante el gasolinero o la del banco ante la dependienta. Validez nula.

Y si, puede ser que en estos tiempos tan negros, con un presidente que nos lleva a la deriva, lo "moderno" sea casarse por lo civil, como un progresista, liberal y abierto ante los nuevos tiempos que corren. Pero que vale más, aparentar modernidad o sensatez, ostentosidad u honradez. Reflexionad hermanos, reflexionad.

Yo os digo, cuando muráis y estéis sentados delante de Dios y os pregunte...¿Vosotros que sois? Le responderéis... marido y mujer enseñando la firma de un concejalucho. Y no quiero ser soez y decir lo que hará con vuestra firma, pero allí en el cielo no gastan ya en papel higiénico.



Así que, sin ánimo de ofender a ningún amigo que se vaya a casar, siendo tolerante con todas vuestras decisiones, os animo a que cada uno que vayamos a una "boda" de estas modernas de mentira, cantemos un salmo o simplemente respondamos amén después de cada artículo de la Constitución, la biblia terrenal de los nuevos modernos, los demócratas

1 comentario:

  1. Igual no es necesario que te prepares el traje para la "boda" de Octubre....

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COMO CRITIQUES TE CAPO. MÁS TARDE O MÁS TEMPRANO SABRÉ QUIEN ERES